martes, 1 de agosto de 2017

Las alas de tu libertad

Vivir esclavo de nuestras emociones,
perdido en esas cadenas que formamos sin buscarlo.
¿De quien dependo? ¿A quien estoy atado?
Pierdo el aire y quedo en la nada misma.

La soledad fue una fortaleza inexpungnable,
solo rota por el miedo.
Un miedo de esa misma soledad que un día me atrapo,
uno que me llevó a ser quien no era.

Aunque está en el corazón de todos,
el querer escapar de esa soledad.
Poder pasar y compartir la vida,
y cuando todo caiga alguien nos ayude a levantar.

Presos de ese miedo terminamos cayendo en una trampa,
una trampa en la que terminamos sufriendo.
Aunque eso termine cortando las alas de tu libertad,
es algo que podría encerrar más cosas.

Pero la verdad es que tampoco podemos vivir con miedo,
porque la vida encierra demasiadas cosas,
tantas buenas y tantas malas, un sin fin de emociones,
no nos privemos de la felicidad por temer.

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